Humor

Moisés el profeta, Jesucristo y un hombre de barba están jugando golf.

Moisés golpea su pelota, que cae en terreno bueno, pero sigue rodando en dirección al estanque. De inmediato Moisés levanta su palo, las aguas se separan y la pelota avanza limpiamente por el fondo del estanque hasta el otro lado.

Jesucristo golpea hacia el estanque su pelota, pero ésta cae en el centro del agua y no se hunde, sino que se queda flotando en la superficie. Jesucristo camina sobre el agua hasta su pelota y vuelve a golpearla haciéndola llegar hasta terreno bueno cerca del hoyo.

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